Esta Semana Santa un vecino del pueblo me ofreció este escritorio.
No me lo pensé dos veces y me puse manos a la obra para recuperarlo y darle más años de vida.
¡Cómo me gusta recuperar!
Era como las fotos siguientes y así no me combinaba con los muebles.
Lo preparé y le dí dos manos de imprimación.
La tela de la tapa de arriba estaba deteriorada así que decidí cambiarla.
Lijar bien y dos manos de pintura acrílica blanco roto.
Cambié la tela interior por esta de lunares.
Y,..... a decorarlo:
Bordes gris perla lijados y diferentes eszarcidos con plantillas.
¡ Ahora si que pega con la decoración de mi desván!
¿Qué os parece el resultado?
¿Os gusta?



